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NECESIDAD, MOTIVACIÓN Y VOTO ELECTORAL

En el trayecto de buscar información para la tesis doctoral, me encontré con historias que parecían irreales para quienes no conocemos o conocemos de “lejos” las vivencias de aquellos que existen con el mínimo para subsistir. De todas estas historias; que fueron diversas, dado que participaron 181 personas entre asentamientos humanos y comunidades de Chimbote, Juliaca y Pucallpa. Costa, sierra y selva, respectivamente, las que más me impactaron fueron aquellas situaciones relacionadas a la carencia del alimento diario.   

“A veces mamá se sentaba con nosotros, y a veces de hambre no, sin cenar […] nos contaba chistes, para no llorar y nos reíamos en la rueda que hacíamos. Porque ni una mesa tampoco teníamos, nos sentábamos en alrededor. Mi mamá nos decía, vengan acá hijitas y nos abrazaba a todas. Estábamos tristes y nos decía algún día vamos a tener” (Mujer de 40 años. Asentamiento Humano X de la ciudad de Chimbote, Ancash).

“Mi papá se perdía, por tomar no venía y él es el que traía la plata para que mi mamá cocine; pero cuando no venía, heeee, a veces íbamos a mi abuelita, pero a veces mi mamá que  tenía vergüenza no íbamos y a veces nos dormíamos sin cenar, (reitera), a veces que no había para comer, otros días que sí, a veces unos bizcochiiiiiiitos comíamos, eso era nuestro almuerzo[…]”. (Mujer de 23 años. Asentamiento Humano X de la ciudad de Chimbote, Ancash).

Es decir, este grupo de personas entrevistadas vivenciaron gran parte de su vida o talvez aún conviven sin satisfacer plenamente una necesidad tan básica como lo es el del alimento. Y poniéndonos en la perspectiva de la teoría de necesidades humanas de Abraham Maslow, estas personas difícilmente se interesarían por satisfacer necesidades de orden superior. Estas necesidades humanas, según esta teoría,  están  ordenadas  según  una  jerarquía,  donde  unas  son  prioritarias  y  solo  cuando  estas  están  cubiertas,  se  puede  ascender  a  necesidades  de  orden  superior.

Es decir, de acuerdo a esta teoría, cuando se carece de lo más básico, de lo más elemental no surgen inquietudes digamos “más superiores” como el interés por tener una vivienda, como el interés de tener seguro médico, el contar con una jubilación para el futuro, el de estudiar y tener una profesión, el de tener conciencia ambiental, de conciencia ciudadana, etc,

La existencia solo se restringe al mero hecho de subsistir, de pasar el día. La comida se convierte, prácticamente, en el punto central, casi en la única cosa en la que piensan.

“[…]. Mi patrón era pucha, no me daba estudios, no me dejaba ni a la esquina salir, porque a  las chicas le pasa algo decía.  Luego aparecen con los hijos, con la huahua, decía. No entonces no me dejaba ni estudiar, nada nada. […]yo no decía nada, no, pe para mí era allí en la casa era estar feliz, muy feliz era allí, todo tenido, pa comer todo y entonces ni pensar ya estudiar yo, qué pensaría, la cosa es que no estudiao” (Mujer  de 51 años. Comunidad X de la ciudad de Juliaca, Puno).

En estas circunstancias, la satisfacción, el estar contento se circunscribe solo al mero hecho de aplacar el hambre, de llenar el estómago. Y considerando que en nuestro país hay muchas personas que viven en condiciones de pobreza extrema, situación que se agrava aún más por los efectos de la pandemia, lo referido en estos testimonios, estaría representando a millones de nuestros compatriotas.

Por otra parte, se sabe que el solo hecho de estar pensando únicamente en las necesidades económicas; en el que si al otro día habrá para las tres comidas,en el saber que ya me cortan el agua, la luz por no haber pagado los recibos correspondientes; afecta de manera severa la capacidad mental.

En otras palabras, la pobreza no es solo cuestión de carecer de dinero en el bolsillo, no es solo cuestión de carecer de recursos materiales. Si no, que lo más perjudicial, lo más nocivo es que la pobreza menoscaba y afecta el juicio y el razonamiento.

Es decir, el estrés constante que significa vivir en condiciones de precariedad  genera en las personas formas de reaccionar, modos de actuar. Este es el verdadero impacto de la pobreza.

¿Sabían que cada vez más se producen hallazgos científicos en torno al impacto que tiene la pobreza sobre la estructura del cerebro? Cada vez se encuentran más evidencias sólidas, tangibles de que vivir en condiciones de pobreza afecta el desarrollo cerebral lo que a su vez afecta al juicio e impide la habilidad de resolver problemas, de fijar metas y completar tareas de manera eficiente. Además, se sabe que las personas de escasos recursos económicos tienen menor volumen de tejido celular en ciertas áreas del cerebro que son zonas importantes para el razonamiento y la toma de decisiones.

¿No será esta la razón por la cual, en las zonas deprimidas de nuestro país, en los sectores de mayor pobreza el voto electoral se dirige a aquel candidato que regala víveres?

¿No será esta una de las razones de que un candidato para la gobernación en la región Ancash ganó dichas elecciones ofreciendo 500 soles a sus electores?

Los oportunistas políticos, (aquí ha una pequeña pausa. RECORTARLO) se dan cuenta de esta debilidad “digámoslo” así de la gente empobrecida, ven en estas poblaciones su fortín político, en el que no escatiman el esfuerzo para otorgar determinadas dádivas y regalos para hacerse del tan ansiado voto popular, el mismo que, definitivamente, tiene resultado.

Todo ello infringiendo la Ley N° 30414, que prohíbe la entrega de dádivas, promesas u ofrecimiento de dinero y regalos en las campañas electorales.

Por eso cada vez que escucho a líderes políticos, a periodistas renombrados, al propio Jurado Nacional de Elecciones exhortándonos, recomendándonos a que no nos dejemos engañar por aquel político que promete sin fundamento, a que no nos dejemos engañar por aquellas promesas. Que hagamos un voto con conciencia, que no repitamos los mismos errores en elegir a tal o cual candidato.

La sensación que tengo es que tales recomendaciones, tales orientaciones no va a calar en la gente que vive sin satisfacer necesidades elementales.No va a funcionar con ellos

Si se ignoran los procesos psicológicos de este vasto sector de la población, el tan conocido Programa del Gobierno Voto Informado, no cumplirá su cometido.

Es decir, mientras haya peruanos que no puedan satisfacer sus necesidades más elementales, el voto informado será una ilusión, una quimera, una utopía de una sociedad que ignora los procesos psicológicos de sus ciudadanos más vulnerables.

Es difícil, muy difícil tener un voto informado mientras haya personas, mientras haya peruanos que no satisfacen sus necesidades básicas. Los sagaces políticos, como dije van a dirigir su mirada a estas poblaciones y la mala elección de congresistas y políticos en general nos acompañará hasta que no se haga algo por estas poblaciones que viven en condiciones de pobreza.

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