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EMOCIONES EN TIEMPOS DE CRISIS

No cabe duda que la situación actual en la que nos encontramos está teniendo su impacto en nuestro bienestar emocional. Los eventos que ocurren a todo nivel; fallecimientos, desempleo, aislamiento social; nos está generando estrés, preocupación y dolor; los cuales son de alguna manera inevitable. En esta oportunidad les proporcionaremos orientaciones, recomendaciones para que el impacto de estas pérdidas no comprometan de manera tan severa nuestro bienestar emocional.  

1. Comparar la situación actual con un evento anterior.

Es bastante útil recordar, el evocar aquellas situaciones muy difíciles que se nos presentaron, de las cuales nos hemos recuperado, muchas situaciones, en las que quizá, nuestra vida estaba muy muy complicada. Puede ser la pérdida de un familiar que nos impactó mucho, puede ser los días  en la cama de un hospital  en la que el pronóstico era reservado y nuestra vida peligraba. Es decir, recordar los eventos que han ocurrido, del cual hemos salido victoriosos, del cual lo hemos superado, ayuda mucho a aliviar el dolor actual que se está viviendo, porque a través de ello, podemos decir que sí es posible salir de la situación difícil de la que nos encontramos.

2. Tomar conciencia de que mucha gente está en la misma o peor situación que uno.

El hecho de descentralizar nuestro dolor, el hecho de no focalizar que no somos los únicos que está pasando por estas situaciones, de alguna manera alivia el malestar. Por ejemplo, el saber, el darme cuenta que  no soy el único que se ha perdido el trabajo,  que  no soy el único que se ha tenido la pérdida de un familiar. En realidad, esta forma de razonar, esta forma de concebir la situación se constituye, de cierto modo, en un recurso psicológico que ayuda al bienestar

3. Pensar en las cosas positivas que están ocurriendo en torno a esta situación de crisis.

Una forma de encontrar alivio, una forma de tener cierta paz, es centrarse, en las buenas acciones que están ocurriendo alrededor de esta crisis. Observar los actos de bondad, de generosidad crea las condiciones necesarias, crea las condiciones adecuadas de que se está en un mundo que puede mejorar. Por ejemplo, el observar a aquella vecina, dueña de la bodega que regala víveres a la gente necesitada. El darse cuenta que el valeroso personal de salud que día a día arriesga su vida para salvar la de otros, es un claro ejemplo de que la bondad y el desprendimiento nos puede llevar a escenarios mucho más gratificantes. El hecho de que esta forma de concebir y de que verdaderamente alivia posiblemente es la base de este microprograma que tiene el Grupo RPP que conduce una destacada periodista cuyo título es “En medio de la crisis hay buenas noticias para compartir”. Definitivamente, este es la base de la aparición de este microespacio.

4. Involucrarse en diferentes actividades.

El realizar diversas acciones puede favorecer la sensación de bienestar por el hecho mismo de no focalizar nuestros pensamientos en los eventos, en las situaciones que nos generan displacer.  El hecho mismo de involucrarse en ciertas actividades que nos hacen olvidar de alguna manera los eventos tristes y azarosos que se están produciendo es una buena medida. Y el involucramiento en estas actividades puede ser de diversa índole, de diferentes áreas. Puede ser por ejemplo, iniciar en aprender por completo aquella canción que siempre nos fascinó pero que nunca lo aprendimos por completo. Tal vez, involucrarte en el dominio de la guitarra o jugar con más precisión el ajedrez que por años lo tenías pendiente. Es también un componente de que puede también traer beneficios. En fin las actividades pueden ser muchas. Todas ellas pueden contribuir en nuestro bienestar. Quisiera hacer aquí énfasis de manera muy especial de los beneficios que tiene la práctica de un deporte o el de hacer  ejercicio físicos en general. De repente, esta es una oportunidad, si no lo has hecho con regularidad a empezar a practicarlo. Sinceramente creo que los ejercicios físicos y la práctica de un deporte, siempre se ha considerado, por supuesto que con mucha razón, que esta tiene efectos benéficos para la salud, pero siempre se ha enfatizado, mayormente, en el componente físico. Que esta práctica mejora los niveles de presión arterial, que esta práctica disminuye las posibilidades de sufrir enfermedades coronarias. Sin embargo, considero que ha sido infravalorado, en el hecho que los beneficios son fundamentalmente sobre las emociones, sobre el bienestar emocional de las personas.  Y esto se refleja en los niveles bajos de estrés de aquellos que practican un deporte o se ejercitan físicamente. La ira, la frustración, también se ha comprobado que, son mínimas en las personas que se ejercitan con regularidad. Los niveles de agresividad disminuyen ostensiblemente. Es decir, los impactos que tiene la práctica de un deporte básicamente incide en el bienestar emocional de las personas.

5. Contactarse con los familiares y amigos.

El retomar la comunicación con el mayor número posible de familiares y amigos produce una sensación de bienestar, sobre todo si con ellos compartes tus angustias y temores. Puede que ellos tengan similares sensaciones y la posibilidad de una mutua cooperación  y acompañamiento generará alivio y nos da la sensación, nos da la  certeza “de que uno no está solo”. El acto mismo de expresar y contar ya tiene un efecto liberador. El escribir o contar tus temores a una persona cercana ayuda a disminuir la ansiedad.  Es una forma de liberar, de disminuir la tensión acumulada por los eventos aciagos, por las situaciones difíciles  que ocurren.

Siempre. O es muy probable que encuentres recepción en ellos. Todos, de alguna manera, nos estamos sintiendo con la necesidad de  expresar y de recepcionar los afectos. O ¿Acaso no te has dado cuenta de que estamos, …de que nos encontramos saludando de muy buena manera con aquel vecino que apenas cruzábamos miradas? ¿Acaso no te has dado cuenta de que estamos llamando por su nombre a aquella persona que solo lo veíamos como vendedor o vendedora de la bodega de enfrente? Es decir, esta situación ha generado que uno esté más sensible con la vida, con el sufrimiento del otro, con el bienestar también del otro. Es como si en nosotros se haya aperturado, ese esa actitud del otro me importa. Estamos, de alguna manera revalorando los vínculos. El saludar con afecto, con atención, el decir gracias, el pedir disculpas, está tomado otra connotación. Este evento está impactando en el grado de sensibilidad de las personas.

Como psicólogo, como profesional que vela por la salud emocional. Como me gustaría escuchar, cuando todo pase. Y lógicamente tiene que pasar, como me gustaría escuchar y hasta atesoro esa posibilidad de escuchar a la gente diciendo frases como estas: Me reconcilié con mis amistades, me reconcilié con mis primos con quienes estaba algo alejado y distanciado, retomé la amistad de muchos compañeros de universidad, del colegio de quienes no sabía hace muchos años. Estas serían manifestaciones, señales expresas de que este momento, esta situación está sirviendo para revalorar los vínculos, los afectos Y vuelvo a decir la actitud de “el ,otro me importa”.

6. El no sobrecargarse con información de los desenlaces que se suscitan.

Una cosa es mantenerse informado y otra cosa es sobrecargarse con información estrictamente de la pandemia. Puede ser válido que estés conectado con lo que ocurre pero por periodos de tiempo, no puede, porque estar involucrado por un periodo largo, se convierte en algo nocivo. Sí. No es beneficioso estar vinculándose constantemente con todo lo que ocurre alrededor de esta situación de pandemia. Además, hay que saber escoger la fuente que uno utiliza para informarse. No sería muy válido informarse constantemente de las redes sociales que muchas veces carecen de veracidad y sobre todo son sensacionalistas.  Además, una parte importante es saber, según los estudios realizados, de que a mayor tiempo, escuchando noticias de pandemia mayor es el impacto emocional negativo, mayores son los niveles de preocupación y angustia.

Un claro ejemplo de que la sobre exposición a eventos extremos, la sobre exposición a situaciones límite puede ser la experiencia personal de vivenciar temores y desconfianza cada vez que miraba con profusión la programación del canal televisivo Investigation Discovery, me di cuenta que no era saludable. Y esta, mientras mayor era su consumo, mayor era la sensación de inconformidad. La solución, obviamente, estaba en mis manos. Dejé de verlo, al menos con la frecuencia que lo solía hacer.

7. Ser empático cuando se producen pérdidas de vida.

Mostrar que el dolor y el sufrimiento del otro no es ajeno a uno. En lo posible expresar tus condolencias, expresar tu dolor, más aún cuando son personas cercanas a nosotros. Sin embargo, es bueno precisar las formas como uno expresa nuestras condolencias y nuestro sentir porque, pueda que, a pesar de nuestras muy buenas intenciones, podamos generar, en lugar de alivio, si no una cierta incomodidad en el otro. El expresar frases populares, expresiones muy conocidas, … personalmente, cuando falleció mi padre. Amigos, compañeros, que con muy buenas intenciones se acercaron a mí,  me dijeron frases como “Ya no llores amigo. Tu padre ya está en los reinos en los cielos”, “Cálmate amigo. Ya no llores Tu padre simplemente nos tomó la delantera”. Sinceramente, yo no tuve cierto alivio  ni comfort al escuchar esas palabras. Considero que un silencio con compromiso, un silencio con calidéz, genera más alivio a las personas que están pasando por esa situación.  Hay que practicar esa escucha, el silencio  terapéutico, esa escucha que genera bienestar, el silencio terapéutico, el silencio que alivia es mucho más acogedor que decenas de frases triadas, porque cuando le decimos esto a nuestros seres queridos, cuando expresamos esas frases, incluso con las mejores intenciones, en realidad lo que estamos haciendo es quitarles el derecho de sentir, de experimentar el dolor, quitarles el derecho de  evitar que sientan la frustración, que en última instancia son manifestaciones humanas válidas. Recuerda que, puedes llorar porque se ha ido o puedes sonreír porque ha vivido. Ambas manifestaciones son válidas. Ten presente que “El dolor que no se desahoga con lágrimas puede hacer que sean otros órganos los que lloren”.

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